Monday, 25 April 2011

El Diablo y la Madre.

El Madalina Cobián.
Tomado del cuaderno de cuentos “El otoño de una mariposa”

  El Diablo, celoso de los tantos honores que los hombres rinden a la Madre y molesto porque el amor de esta era capaz de impedir que las malas acciones se realizaran y que los hombres se perdieran, envió su hijo a la Tierra para que probara que el amor de Madre era algo falso e innecesario.  Lo hizo médico, especialista en varias ramas como la psicología, psiquiatría y genética para que sus conocimientos lo ayudaran a probar su teoría y le proporcionó recursos que lo ayudaran en ello. El Diablo llamó a su hijo, Presto.
   Presto comenzó por narcotizar y secuestrar a Ofelia y a su hijo Emilito de seis años.  Los llevó a una mansión abandonada en las afueras de la ciudad y los encerró en habitaciones diferentes, de paredes acolchonadas para evitar la comunicación.
    Cuando Emilito se recuperó se encontró en una  habitación  llena de juguetes y  golosinas.  Su primera reacción fue de agradable sorpresa y comenzó a disfrutar de los privilegios de la habitación, pero pronto se percató de la ausencia de su madre y comenzó a preguntar por ella, a lo que Presto comenzó a dar respuestas predeterminadas para la conducta que esperaba conseguir del niño.
- “Estás aquí porque tu madre no te quiere porque la molestas mucho.  Te haces pipi en la cama, haces mucho ruido al jugar, se ve obligada a bañarte, a lavar tu ropa, a hacer tu comida, a llevarte al médico, llevarte a la escuela, ayudarte en las tareas, a velar tu sueño y no la dejas descansar.  Por eso te regaló a mí.  Yo te voy a dar todo lo que necesitas.  Aquí no tienes obligaciones de ir a la escuela ni hacer tareas.  Sólo tendrás que jugar y comer dulces.  Ella necesita descansar y vivir su vida libremente. No la llames porque ella no va a volver nunca más.  No quiere sabe de ti. Su vida va a ser ahora como la de una paloma que vuela libremente sin pensar en los dolores de cabeza que tú le creas. Ella no te quiere.  No quiere saber de ti”.
   Mientras el niño lloraba reclamando la presencia de su madre, Presto continuaba sometiéndolo a torturas psicológicas que acabaron convirtiéndolo en un niño enfermo, triste, inapetente y lleno de pánico.
  Por su parte, la madre al verse encerrada y separada de su hijo, comenzó a clamar por este a lo que Presto dio las respuestas predeterminadas para crear la conducta deseada en la madre.
    -“Tu no te llamas Ofelia, ni nunca has tenido un hijo.  Estás en un Hospital Psiquiátrico para curarte de esa obsesión de maternidad que te abruma.  Eres una mujer soltera que nunca se ha casado ni ha tenido hijos.  Estás confundida.  No eres quien te imaginas que eres. ¿Quién es Emilito? No conozco a nadie con ese nombre.  Aquí no hay niños ni nunca lo habrá.  Deja de alucinar pensando en niños.  Vamos a medicarte para que descanses.  Pronto entenderás y recocerás cual es tu verdadera personalidad.  Cuando la reconozcas verás que tranquila te vas a sentir.  No te rebeles.  Déjate llevar.  Verás que tranquila te vas a sentir cuando encuentres tu verdadero yo”.
    Y así sometiendo a Ofelia a esa tortura psicológica sumado a tratamiento de drogas y estupefacientes fue aniquilando la voluntad de Ofelia convirtiéndola en una  zombi que sólo abría la boca para rogar a Dios y pedirle salvara a su hijo.
  A las súplicas de Ofelia, como a las de toda madre, Dios respondió y envió a tres de sus ángeles para salvarla de la injusticia de Presto.
  -“Presto – dijeron lo ángeles – es la voluntad de Dios que liberes a esa mujer y la dejes reunir con su hijo.”
  - “No. – Contestó Presto – La ciencia tiene su lugar en el mundo y hay que darle la oportunidad de que pruebe su teoría.  Yo tengo que probar que un hijo puede ser borrado de la memoria de la madre y ser olvidado para siempre.  Así se sabrá que el amor de madre no es lo grandioso que todos dicen que es, sino que  es tan común y vulgar como cualquier otro amor que se pueda olvidar.  Y así mi Padre Satanás poseerá las vidas y las almas del niño y su madre;  me reconocerá como su hijo predilecto y me premiará con toda la gloria y la riqueza del mundo.”
   Los ángeles, dispuestos a dar curso y solución a la situación como Dios manda, le contestaron:
- “Presto, el Señor te da tres meses para que puedas probar tu teoría.  Si en tres meses puedes probarlo, desafortunadamente poseerás las vidas del hijo y la madre, pero no sus almas y el mundo se verá privado del amor, de la ternura, de la creación, de todo lo que una madre es capaz de dar.  Pero si en ese tiempo no lo puedes probar, la tierra se abrirá bajo tus pies y serás tragado por un túnel de fuego, mientras el niño regresará a su madre y el amor de esta seguirá reinando en la tierra”.
  Pasados tres meses de tortura, Presto volvió a interrogar a sus cautivos.  El niño yacía desfallecido sin comer y sin dormir como la ramita seca de un árbol. La madre, exhausta, carente de voluntad, dispuesta a decir que sí a todo lo que le preguntaran, yacía en el piso en grado extremo de extenuación.
   Presto la interrogó:
- ¿Quién tu eres?
- No lo se. –contestó ella.
- ¿Quién es Emilito? –volvió a preguntar Presto.
- No lo se. – volvió a contestar ella.
- ¿No conoces a Emilito? –Insistió el.
- No, no lo conozco. ¿Quién es Emilito?- Contestó ella sorprendida.
- ¿No lo recuerdas? – Volvió a insistir él.
- No. No lo recuerdo. – repitió ella.
   Presto dio un salto de alegría mientras gritaba:
-“¡Victoria! ¡Victoria! ¡Lo logré! ¡Lo logré!”.
 Como un loco se echó a correr para comunicar la noticia a todos, cuando algo lo detuvo.  Desde el piso, sujetándose el vientre, Ofelia continuaba hablando:
- No, no lo recuerdo.  No lo recuerdo.  Pero hay una sensación en mi vientre que me dice que Emilito está aquí y que el es mi hijo.
     Presto emitió un grito desgarrador al ver que bajo sus pies se abría un cráter que comenzaba a devorarlo mientras el gritaba:
    Necesito más tiempo.  Necesito más tiempo.
   A lo que los ángeles contestaron: “
 -“A las malas acciones no se les da una segunda oportunidad.”.
 La puerta de la habitación de Ofelia se abrió para dejar pasar a Emilito que se acurrucó entre los brazos de su madre para seguir amándola y ser amado para siempre.
   













CORO DE IGLESIA SAN JUDAS Y SAN NICOLAS DE LOS SITIOS, LA HABANA, SOLICITA AYUDA.

    El coro de la iglesia de San Judas y San Nicolás,  sito en la calle de este mismo nombre, en Los Sitios, Centro Habana, comunidad  muy pobre de La Habana, el que fuera otrora muy renombrado por su servicio a la Comunidad y a los requerimientos del Cardenal Jaime Ortega, quien mucho lo aplaudiera, lo alabara y hasta lo tributara, con su generosidad, está sufriendo una gran crisis.
   El pasado mes de Septiembre del 2005, la mencionada iglesia fue asaltada y dentro de los objetos de valor robados, se encontraron todos los instrumentos musicales del coro: piano, guitarra, bajo, procesador eléctrico, amplificadores y demás.  Desde entonces, cada domingo las misas y actividades religiosas continúan cantándose a capela, pues aunque los miembros del coro están reuniendo dinero para volver a comprar los instrumentos, el precio de estos no está asequible a la economía de ellos.  Por lo que rogamos a las personas de buena voluntad que quieran contribuir a la recuperación de los instrumentos, su ayuda, ya bien en efectivo o en instrumentos musicales,  aunque sean de segunda mano.  Todo lo que se pueda colectar para el coro será agradecido en nombre de sus miembros y su Iglesia.
   Agradeciendo su atención, con la Gracia de Dios,
  Diego Manuel Contino Sarracén
         Director del Coro
    Para más información contactar con:
 e-mail: madalinacobian2008@yahoo.com,  Tlf.8626476.
  Diego Manuel Contino Sarracén
   Antón Recio No. 218. Altos. Entre Gloria y Esperanza.
  Habana Vieja. Ciudad Habana. Cuba.

Thursday, 17 March 2011

El amor en cualquier parte y momento.

Madalina Cobián.                                                                              

Tomado del cuaderno de cuentos “El otoño de una mariposa”

Son las 7 a.m., y Miguel y Luisa, pareja recién unida, se preparan para salir a la calle a enfrentar una nueva jornada de labor.
-          ¡Que dicha que tu hayas llegado a mi vida! ¡Que tranquilidad el poder compartir con alguien  los azares de cada día! ¡Que seguridad la de saber que alguien va a responder por mis necesidades cada mañana!  ¡Cuánto tiempo luchando sola sin esperanza!  Cuanta veces he emprendido  el ca                               
-          mino cada mañana sin saber que le reserva a una el día, con la esperanza de poder resolver el objetivo de la vida, para luego, si el día ha sido afortunado, poder disfrutar, al anochecer, la satisfacción espiritual de saber resuelta la necesidad material.  Pero ahora, he tenido suerte al encontrarte.  Ya no tengo que volver a salir sola a aventurarme por los caminos del mundo en busca de la solución a mis carencias.

-          No te preocupes, amor. Ya no vas a estar nunca más sola,  Ahora yo voy a estar contigo para siempre, para acompañarte a cumplir esta ardua tarea que acometemos día a día.  No vas a volver a carecer de lo que nos hace falta para vivir.  Yo seré tu compañero siempre en la vida hasta que la muerte nos separe.  Juntos saldremos todos los días a cumplir nuestra misión y a luchar por la vida.  Tenemos ese derecho y lo vamos a disfrutar.
  Después de haber recogido los papeles de periódicos que le habían servido para cubrir el piso que utilizaran como lecho la noche anterior y haber amontonado en un rincón  del almacén abandonado donde habían pernoctado la víspera, las botellas de alcohol de bodega consumido esa noche,  luego de haber hecho sus necesidades fisiológicas en otro rincón más apartado del sitio donde durmieran,  y de haber esgarrado lo suficiente como para eliminar los restos del tufo de alcohol que sale de sus bocas y que aún emana de su piel,      Luisa y Miguel intentan con los dedos  estirar sus cabellos y humedecer sus rostros con saliva para adecentar su  aspecto.  Muy juntitos, ella, colgada de su brazo izquierdo y el con un sombrero boca arriba en su mano derecha,  amorosamente salen a la calle a “luchar la vida” como dicen ellos, con la esperanza, de a su regreso, por la noche, disfrutar del fruto de su labor.
-          “Una limosnita, por el amor de Dios”  
                                                                    
                                             

Thursday, 3 March 2011

Nota dolorosa.

Madalina Cobián
El pasado 25 de Febrero de los corrientes, luego de penosa y larga enfermedad, entregó su alma al Creador, el querido Padre Teodoro, Párroco de la Iglesia del Carmen, sita en Infanta entre Neptuno y Concordia, La Habana desde 1958. De origen español, el sacerdote había desarrollado una larga labor cristiana entre los que consideraba sus congéneres en su también Patria Cubana. Esperamos el Señor lo haya acogido en su seno tal como el pidiera en su canto durante la celebración del 50 aniversario de su ordenamiento:
-“Que detalle Señor has tenido conmigo, cuando me llamaste, cuando me escogiste, cuando me dijiste que yo era tu amigo.”

Thursday, 3 February 2011

Un cumpleanos feliz



Por: Ernesto L. Ocaña G.

El crecimiento del árbol plantado el día 17 de Enero del 2010 no se ha detenido y ya consumó su primer ciclo de vida, que fue festejado con el júbilo propio de toda celebración de nacimientos nobles. Recientemente se conmemoró en la logia “Solano Ramos” el 1er cumpleaños de la Consagración de la Logia “Hijas de la Acacia” No. 17, en la provincia Pinar del Río. Este júbilo era evidente en todos los presentes, pero más aun se apreciaba en el rostro de la Gentil Mentora de esta logia, Hermana, Estrella G. Naranjo Mesa, quien no ocultaba su orgullo por tal festejo. El recibimiento a las Hermanas acacistas de logias de la Habana, a los masones de la región y de la Habana, la representación de instituciones del Estado, protocolos, meriendas, contactos, almuerzo, brindis, discursos, música, poesías, loas y una fina y grata alegría, fueron los matices que colmaron ese 1er. cumpleaños de esta logia “Hijas de la Acacia”, que tiene en su empeño fundamental, desde su propia atalaya, compartir con los masones la labor perenne de purificar los aires enrarecidos que empobrecen las mentes de los ciudadanos propensos al soslayo de las doctrinas espirituales.

El acto de este primer aniversario de la logia acacista No. 17 fue presidido por la Gran Gentil Mentora de la Orden “Hijas de la Acacia” María Elena Reyes Ávila, que estuvo acompañada por la Gentil mentora de la logia “Hijas de la Acacia” No. 1 Alicia Calvo Álvarez y varias funcionarias; el Gran Secretario de la Gran Logia de Cuba, William Rojas Aguilar; Marciano Pérez Quintero, Gran Primer Diácono; Honorable Hermano, Gustavo Pardo Valdés, Presidente de la Academia Cubana de Altos Estudios Masónicos; Ernesto Luis Ocaña Gallardo, en representación de la “Orden de los Constructores Masones”; Osvaldo Villegas Digat, en representación del Consistorio Santiago, del Supremo Consejo del Grado 33 para la Rep. de Cuba, así como Venerables Maestros y Ex – maestros de las logias de la Habana, “Unión Hispanoamericana”,“EstradaPalma”,“Minerva”,“Habana”,“Carlos Manuel de Céspedez” y “Eureka”.

Con el éxito de este Aniversario 1ro. de esta logia acacista No. 17, de Pinar del Río, comienza una serie de festejos de aniversarios de noveles logias acacistas, que con toda certeza harán de ello también sucesos memorables y enaltecedores del espíritu de confraternidad social que hoy nos apremia.

Tuesday, 1 February 2011

Carta de amor

Carta de amor.
Bizerta Sánchez.

… febrero en la ciudad...

Amor, compañero de tantos años:

Vuelvo a escribirte ,tengo sed de ti y mi única agua es el escribirte, sé además que así  te obligo, mientras lees, a pensar en mí, a no pensar en nadie más que en mí. Y yo no quiero que tú pienses sino en mí ¡caramba! Hay algo de cierto en lo que tú dices sobre  la lejanía. Un tumulto de palabras surgen y bañan a nuestro amor niño, nuestro amor arlequín, nuestro amor payaso, es nuestro hijo ¿no lo ves. Es así, como te alcanzo y te poseo en la fantasía, mientras tanto te estrecho en tu espacio y tiempo reales.
Mi querer, dentro de dos horas serán las diez, nuestra hora y ya empieza a temblar mi corazón, ¿no lo sientes? Yo quisiera enredarte entre los labios con mi aliento, tocar tu pulóver, tu camisa, los libros de tu librero, esparcidos por todos los rincones de la habitación o cualquier cosa. La verdad es que sufro por tu ausencia, aunque sé que debo… y que quiero…
Parece que tengo ganas de escribir mucho, y en líneas apretadas el corazón me desborda. Así que la presente, saca nuestra historia de un bolsillo, como el mago saca flores y pañuelos del sombrero.
¿Recuerdas? Empezó así.
No tengo presente a punto fijo cuando fue ello. Lo cierto es, que estaba conversando con un grupo de amigos y amigas, sentados en un parque, cuando apareciste, yo te miraba, me complacía y te hacía  fluir la sangre a la cara. Me preguntaba, qué diablos, estabas haciendo entre nosotros tú, tan joven. Más tarde mientras los otros  se alejaban, tú previste quedarte en la frescura de la tarde, te acercaste y nos  conocimos.
Habrá, pues, que decirlo: te amo.
¿Me amas? Como yo amo tu voz, tus ojos, tus manos donde la palma aún conserva una misteriosa suavidad de infancia…
Tu vejez, sobre todo, lo que tú has llamado vejez, es para mí el trofeo del honor, aún te siento existir en mí con la energía de una roca, aunque me gustaría a veces, en este instante, por ejemplo pasear contigo, reñir incluso, cinco minutos y luego hacer las paces.
Sólo lo que quiero con esta carta es un viaje. Un viaje  hasta ti, hasta la quieta luz  que tú eres dentro de mí. Pero en estos momentos has venido a verme y descansas como una llama que resplandece sobre mi ventana. Sé que me buscarás, a tientas en la oscuridad, al entreabrir una rendija, tú me inundarás el cuarto, entonces tendré sobre mis labios el calor de los tuyos…
Tengo miedo. De éste amarnos demasiado, tú y yo, aquí estamos otra vez separados; no era suficiente, entre nosotros, la barrera de los años, tenía que interponerse también el espacio.
Eres increíble, después de una semana de ceguera pasional como quien va en busca del arco de colores. Y me convenzo de que, más que cualquier presencia, es la ausencia la que nos hace fuerte.
Naturalmente no te habría escrito sí tú no vivieras tan lejos de mí.
¿Fue una ilusión mía o noté una sombra de melancolía en tu cara, mientras te alejabas en el carro que te llevaba? …¿Qué te parece sí nos encontramos a mitad de camino? ¿El próximo sábado, por ejemplo?
… espero tu carta, que todavía no llega.
                                                                     Tuya                         
 
Camine tu deseo y nunca se detenga
Que en susurros con el viento
No se agoten la risa y el verso

Angelitos

Amigas:
  Esta foto fue tomada en la década de los 50s, en una actuación de Navidad de la Escuela Instituto Pedagógico “La Milagrosa” de Guantánamo, Cuba.  El coro lo dirigió la Profesora de Música Claritza Creagh (Guantánamo) y fue acompañado al piano por la pianista Haydee Balón (fallecida).
  La exhibo para que si alguna de las presentes en la foto se reconoce me lo mande a decir para identificarlas y de paso se quede con el recuerdo.
¿Me reconocen a mí? Mi imagen es inconfundible.
  Disfruten el recuerdo.
 Madalina.
  Pistas para ayudarte:
En la foto aparecen:   Xiomara Abraham (fallecida),  Edith Abijana (fallecida),  Isabel Calderón (La Habana),  Madalina Cobián (La Habana),  Delia Lamoglia (Guantánamo), Ideina Granda Ballester (¿?), Nedys Tudela  (¿?).