Thursday, 17 March 2011

El amor en cualquier parte y momento.

Madalina Cobián.                                                                              

Tomado del cuaderno de cuentos “El otoño de una mariposa”

Son las 7 a.m., y Miguel y Luisa, pareja recién unida, se preparan para salir a la calle a enfrentar una nueva jornada de labor.
-          ¡Que dicha que tu hayas llegado a mi vida! ¡Que tranquilidad el poder compartir con alguien  los azares de cada día! ¡Que seguridad la de saber que alguien va a responder por mis necesidades cada mañana!  ¡Cuánto tiempo luchando sola sin esperanza!  Cuanta veces he emprendido  el ca                               
-          mino cada mañana sin saber que le reserva a una el día, con la esperanza de poder resolver el objetivo de la vida, para luego, si el día ha sido afortunado, poder disfrutar, al anochecer, la satisfacción espiritual de saber resuelta la necesidad material.  Pero ahora, he tenido suerte al encontrarte.  Ya no tengo que volver a salir sola a aventurarme por los caminos del mundo en busca de la solución a mis carencias.

-          No te preocupes, amor. Ya no vas a estar nunca más sola,  Ahora yo voy a estar contigo para siempre, para acompañarte a cumplir esta ardua tarea que acometemos día a día.  No vas a volver a carecer de lo que nos hace falta para vivir.  Yo seré tu compañero siempre en la vida hasta que la muerte nos separe.  Juntos saldremos todos los días a cumplir nuestra misión y a luchar por la vida.  Tenemos ese derecho y lo vamos a disfrutar.
  Después de haber recogido los papeles de periódicos que le habían servido para cubrir el piso que utilizaran como lecho la noche anterior y haber amontonado en un rincón  del almacén abandonado donde habían pernoctado la víspera, las botellas de alcohol de bodega consumido esa noche,  luego de haber hecho sus necesidades fisiológicas en otro rincón más apartado del sitio donde durmieran,  y de haber esgarrado lo suficiente como para eliminar los restos del tufo de alcohol que sale de sus bocas y que aún emana de su piel,      Luisa y Miguel intentan con los dedos  estirar sus cabellos y humedecer sus rostros con saliva para adecentar su  aspecto.  Muy juntitos, ella, colgada de su brazo izquierdo y el con un sombrero boca arriba en su mano derecha,  amorosamente salen a la calle a “luchar la vida” como dicen ellos, con la esperanza, de a su regreso, por la noche, disfrutar del fruto de su labor.
-          “Una limosnita, por el amor de Dios”  
                                                                    
                                             

Thursday, 3 March 2011

Nota dolorosa.

Madalina Cobián
El pasado 25 de Febrero de los corrientes, luego de penosa y larga enfermedad, entregó su alma al Creador, el querido Padre Teodoro, Párroco de la Iglesia del Carmen, sita en Infanta entre Neptuno y Concordia, La Habana desde 1958. De origen español, el sacerdote había desarrollado una larga labor cristiana entre los que consideraba sus congéneres en su también Patria Cubana. Esperamos el Señor lo haya acogido en su seno tal como el pidiera en su canto durante la celebración del 50 aniversario de su ordenamiento:
-“Que detalle Señor has tenido conmigo, cuando me llamaste, cuando me escogiste, cuando me dijiste que yo era tu amigo.”

Thursday, 3 February 2011

Un cumpleanos feliz



Por: Ernesto L. Ocaña G.

El crecimiento del árbol plantado el día 17 de Enero del 2010 no se ha detenido y ya consumó su primer ciclo de vida, que fue festejado con el júbilo propio de toda celebración de nacimientos nobles. Recientemente se conmemoró en la logia “Solano Ramos” el 1er cumpleaños de la Consagración de la Logia “Hijas de la Acacia” No. 17, en la provincia Pinar del Río. Este júbilo era evidente en todos los presentes, pero más aun se apreciaba en el rostro de la Gentil Mentora de esta logia, Hermana, Estrella G. Naranjo Mesa, quien no ocultaba su orgullo por tal festejo. El recibimiento a las Hermanas acacistas de logias de la Habana, a los masones de la región y de la Habana, la representación de instituciones del Estado, protocolos, meriendas, contactos, almuerzo, brindis, discursos, música, poesías, loas y una fina y grata alegría, fueron los matices que colmaron ese 1er. cumpleaños de esta logia “Hijas de la Acacia”, que tiene en su empeño fundamental, desde su propia atalaya, compartir con los masones la labor perenne de purificar los aires enrarecidos que empobrecen las mentes de los ciudadanos propensos al soslayo de las doctrinas espirituales.

El acto de este primer aniversario de la logia acacista No. 17 fue presidido por la Gran Gentil Mentora de la Orden “Hijas de la Acacia” María Elena Reyes Ávila, que estuvo acompañada por la Gentil mentora de la logia “Hijas de la Acacia” No. 1 Alicia Calvo Álvarez y varias funcionarias; el Gran Secretario de la Gran Logia de Cuba, William Rojas Aguilar; Marciano Pérez Quintero, Gran Primer Diácono; Honorable Hermano, Gustavo Pardo Valdés, Presidente de la Academia Cubana de Altos Estudios Masónicos; Ernesto Luis Ocaña Gallardo, en representación de la “Orden de los Constructores Masones”; Osvaldo Villegas Digat, en representación del Consistorio Santiago, del Supremo Consejo del Grado 33 para la Rep. de Cuba, así como Venerables Maestros y Ex – maestros de las logias de la Habana, “Unión Hispanoamericana”,“EstradaPalma”,“Minerva”,“Habana”,“Carlos Manuel de Céspedez” y “Eureka”.

Con el éxito de este Aniversario 1ro. de esta logia acacista No. 17, de Pinar del Río, comienza una serie de festejos de aniversarios de noveles logias acacistas, que con toda certeza harán de ello también sucesos memorables y enaltecedores del espíritu de confraternidad social que hoy nos apremia.

Tuesday, 1 February 2011

Carta de amor

Carta de amor.
Bizerta Sánchez.

… febrero en la ciudad...

Amor, compañero de tantos años:

Vuelvo a escribirte ,tengo sed de ti y mi única agua es el escribirte, sé además que así  te obligo, mientras lees, a pensar en mí, a no pensar en nadie más que en mí. Y yo no quiero que tú pienses sino en mí ¡caramba! Hay algo de cierto en lo que tú dices sobre  la lejanía. Un tumulto de palabras surgen y bañan a nuestro amor niño, nuestro amor arlequín, nuestro amor payaso, es nuestro hijo ¿no lo ves. Es así, como te alcanzo y te poseo en la fantasía, mientras tanto te estrecho en tu espacio y tiempo reales.
Mi querer, dentro de dos horas serán las diez, nuestra hora y ya empieza a temblar mi corazón, ¿no lo sientes? Yo quisiera enredarte entre los labios con mi aliento, tocar tu pulóver, tu camisa, los libros de tu librero, esparcidos por todos los rincones de la habitación o cualquier cosa. La verdad es que sufro por tu ausencia, aunque sé que debo… y que quiero…
Parece que tengo ganas de escribir mucho, y en líneas apretadas el corazón me desborda. Así que la presente, saca nuestra historia de un bolsillo, como el mago saca flores y pañuelos del sombrero.
¿Recuerdas? Empezó así.
No tengo presente a punto fijo cuando fue ello. Lo cierto es, que estaba conversando con un grupo de amigos y amigas, sentados en un parque, cuando apareciste, yo te miraba, me complacía y te hacía  fluir la sangre a la cara. Me preguntaba, qué diablos, estabas haciendo entre nosotros tú, tan joven. Más tarde mientras los otros  se alejaban, tú previste quedarte en la frescura de la tarde, te acercaste y nos  conocimos.
Habrá, pues, que decirlo: te amo.
¿Me amas? Como yo amo tu voz, tus ojos, tus manos donde la palma aún conserva una misteriosa suavidad de infancia…
Tu vejez, sobre todo, lo que tú has llamado vejez, es para mí el trofeo del honor, aún te siento existir en mí con la energía de una roca, aunque me gustaría a veces, en este instante, por ejemplo pasear contigo, reñir incluso, cinco minutos y luego hacer las paces.
Sólo lo que quiero con esta carta es un viaje. Un viaje  hasta ti, hasta la quieta luz  que tú eres dentro de mí. Pero en estos momentos has venido a verme y descansas como una llama que resplandece sobre mi ventana. Sé que me buscarás, a tientas en la oscuridad, al entreabrir una rendija, tú me inundarás el cuarto, entonces tendré sobre mis labios el calor de los tuyos…
Tengo miedo. De éste amarnos demasiado, tú y yo, aquí estamos otra vez separados; no era suficiente, entre nosotros, la barrera de los años, tenía que interponerse también el espacio.
Eres increíble, después de una semana de ceguera pasional como quien va en busca del arco de colores. Y me convenzo de que, más que cualquier presencia, es la ausencia la que nos hace fuerte.
Naturalmente no te habría escrito sí tú no vivieras tan lejos de mí.
¿Fue una ilusión mía o noté una sombra de melancolía en tu cara, mientras te alejabas en el carro que te llevaba? …¿Qué te parece sí nos encontramos a mitad de camino? ¿El próximo sábado, por ejemplo?
… espero tu carta, que todavía no llega.
                                                                     Tuya                         
 
Camine tu deseo y nunca se detenga
Que en susurros con el viento
No se agoten la risa y el verso

Angelitos

Amigas:
  Esta foto fue tomada en la década de los 50s, en una actuación de Navidad de la Escuela Instituto Pedagógico “La Milagrosa” de Guantánamo, Cuba.  El coro lo dirigió la Profesora de Música Claritza Creagh (Guantánamo) y fue acompañado al piano por la pianista Haydee Balón (fallecida).
  La exhibo para que si alguna de las presentes en la foto se reconoce me lo mande a decir para identificarlas y de paso se quede con el recuerdo.
¿Me reconocen a mí? Mi imagen es inconfundible.
  Disfruten el recuerdo.
 Madalina.
  Pistas para ayudarte:
En la foto aparecen:   Xiomara Abraham (fallecida),  Edith Abijana (fallecida),  Isabel Calderón (La Habana),  Madalina Cobián (La Habana),  Delia Lamoglia (Guantánamo), Ideina Granda Ballester (¿?), Nedys Tudela  (¿?).

Tuesday, 25 January 2011

El día en que mataron a la Profe.

Madalina Cobián
Tomado del cuaderno de cuentos “El otoño de una mariposa”.
    Se acercaban los días finales del mes de Agosto.  Se acababan las vacaciones y los alumnos se preparaban para ir a la escuela. Desde que me retiré sentía los meses de Septiembre con mucha nostalgia.  Añoraba el aula después de 37 años consecutivos frente  a alumnados de distintos niveles.  Ya casi este inicio de curso iba a pasar como los doce anteriores, cuando surgió algo que me inquietó.
  Cuando regresaba de buscar el pan, me encontré con Ramón, antiguo compañero de trabajo que me preguntó:
-          ¿Profe, ya se enteró?
-          ¿De qué? -Le pregunté.
-          Hay una  nueva convocatoria para los profesores retirados.  Aumento de salario, plus por condiciones de trabajo.  Reconocimiento de la antigüedad anterior, más  la adición del nuevo tiempo de servicio con un alto porciento de bonificación  para sumar a la pensión cuando se produzca un  segundo retiro.  ¡Y todo eso sin tener que renunciar a la chequera! 
-          ¡No me digas! ¡Que bueno está eso! ¿Te vas a incorporar? – le pregunté.
-          ¡Por supuesto que sí!  Ya me contraté en el Instituto Tecnológico de Economía que queda a dos cuadras de aquí. Y Ud. ¿No se embulla?  Se están priorizando a los profesores de Español y Literatura como Ud. dado a la gran necesidad de mejorar la ortografía del alumnado y de los profesores jóvenes.
-          ¿Si? ¿Entonces eso debe ser como una nueva Campaña de Alfabetización?- Pregunté yo, recordando los logros de los viejos tiempos.
-          ¡Por supuesto! ¿Y quienes mejores que nosotros para llevarla a cabo?
-          Está bien. Lo voy a pensar.  Gracias.
     Cuando llegué a mi casa, comencé a hacer un análisis de mi situación económica, de la situación ortográfica del país y de mi nostalgia por el aula, y luego de largo rato terminé convenciéndome a mi misma de lo útil que yo podría ser todavía y de lo útil que me podría ser esa entrada de dinero, siempre que el sacrificio no fuera mucho.  Además tenía que pagar el refrigerador y el aire acondicionado nuevos que compré a crédito a cambio de entregar sin remuneración  alguna, mi equipo de aire ruso y mi refrigerador americano, cosa que hizo todo el mundo en mi país y que el banco me estaba descontando de la chequera..
   Al otro día me presenté en la instalación que ya me había mencionado Ramón, por ser la más cercana, a buscar información. La Manzana de Gómez.  Edificio secular de cuatro plantas que ocupara toda una manzana urbana, como decía su nombre, donde a inicios de Siglo XX se desarrollara  casi toda la actividad comercial de la ciudad.  Pudiéramos decir que el Trade Center de La Habana con un siglo de su  historia económica.
  No había luz en los bajos, ni en las otras plantas tampoco, salvo una lámpara de luz fría a la entrada de la segunda planta a la salida del primer tramo de escalera, enrejada, además. Los pasamanos de la escalera competían en opacidad con el piso de cada planta, lo que indicaba la ausencia de agua en el local.  La primera impresión que me dio la escuela fue la de una cueva de murciélagos cuando entra un rayo de luz.  Me imaginé el aletear de estos animales por sobre mi cabeza y por todos lados y me estremecí un poco, pero seguí.  Yo había pasado por cosas peores en otros momentos.  El ascensor estaba roto, y no se iba a arreglar porque ese tipo de ascensor ya no se fabricaba...  Tuve que subir cuatro tramos de escaleras de puntal alto.  Me llené de fuerzas y comencé a subir.  Al llegar al segundo descanso de la escalera encontré una señora de unos cuarenta años que parecía profesora y se encontraba recesando su subida para respirar, mientras murmuraba en voz alta:
-          ¡Que va! Esto no es pa´mí.
   Traté de no oír sus palabras y proseguí mi ascendente y lenta marcha, ahora ayudando  mi respiración con el abanico.  Llegué a la tercera planta donde la única luz que penetrara fuera la de las ventanas y las puertas. Penetré a lo que se suponía fuera el Departamento de Humanidades.  Dos mesas para que los profesores trabajaran y  varias sillas, ninguna de ellas sanas, dos muebles de pared y un gavetero, los tres en el mismo estado de las sillas.  Allí me encontré entre otros profesores a dos  conocidos, ya retirados, una de ellas, mi amiga Noelia,  profesora de Historia, que me acogió con alegría.   Cuando me identifiqué con la Jefa del Dpto., se puso muy contenta y me explicó mi contenido de trabajo: cuatro grupos, frecuencia cuatro, lo que significaba que tenía que ir todos los días a la escuela, pues se incluía el día de la superación, como día de permanencia  en el centro. No había programa ni Orientaciones Metodológicas, ni libro de texto para preparar clases.  Una profesora novel con la que debía compartir el año, gustosamente me prestó su planeamiento para que tomara como guía para preparar mis clases.   Yo también le expliqué a la Jefa de Dpto. mis condiciones personales actuales de vida y  salud que yo presuponía se tuvieran en cuenta a la hora de mi ubicación en el horario y demás.
   Como todo hasta ese momento era parte de la fase informativa, regresé a mi casa a darle taller a lo que podría ser mi nueva vida laboral y después de un primer análisis de esa situación, me resultó no del todo convincente. Tomé el teléfono y le pedí a mi amiga Noelia que por favor me disculpara con la J´. de Dpto., pero que yo no estaba en condiciones de asumir la responsabilidad de  esa tarea.  Ella aceptó hacerlo, pero a la noche siguiente me volvió a llamar de parte de  la J´. de Dpto., para pedirme que volviera a conversar  con ella y revalorar algunas situaciones.
  Al otro día, me presente y encontré que mi horario había sido reducido a dos grupos con turnos dobles en solamente dos días más el de la superación, incluyendo en esos días la superación a los maestros nuevos.  La situación era más suave.  Inmediatamente se realizó todo el trámite burocrático y la Administradora me llevó ante el libro de firma que me correspondía y me indicó:
-          No importa a  la hora que Ud. llegue. Ud. siempre firmará un minuto después del que último llegó. Si ese llegó a las 7.40. Ud. firmará a las7.41. Luego firma la salida a las 12.m., entrada a la 1p.m y salida a las 5.p.m.
-          ¿Y si me voy a las 12.m?
-          También debe de firmar  5.p.m.
  Entendí perfectamente. Y así lo hice, aunque no era lo que yo acostumbraba a hacer cuando era trabajadora.
   Los dos primeros días que trabajé quedé   sorprendida de ver como trabajaban profesores y alumnos tan abnegadamente y como los empleados de limpieza se esmeraban en mantener limpios los locales sin haber agua en el edificio.  Los alumnos no eran tan indisciplinados como me habían contado y para mí eran más bien heroicos, pues permanecer en el centro  estudiando o trabajando de 8 a. m a 2.40 p.m. sin merienda ni almuerzo, era una tarea dura.
  Cuando llegué a mi casa y entré a bañarme, quedé petrificada al mirarme en el espejo.   Mis ojos parecían dos tomates maduros: ¡CONJUNTIVITIS! Tuve despojarme de los lentes de contacto e ir al médico inmediatamente.  Me dieron siete días de reposo. 
   Luego que pude salir a la calle, llevé el certificado a la escuela y me dirigí al banco a preguntar que pasaba con mi chequera de jubilada, pues ese mes el banco no me había depositado dinero en la tarjeta magnética.  Cual no sería mi sorpresa cuando al verificar mi tarjeta la empleada del banco me informara:
-          Su pensión ha sido cancelada, pues según el informe del Seguro Social, UD. NO DA FE DE VIDA  desde hace algún tiempo.  Vaya al Seguro Social, sito en Muralla 1 para aclarar su situación.
  Quedé atónita.   Sentí como si un tren me hubiera pasado por encima acabando con mi existencia.    No dar fe de vida significa no estar vivo. El ser vivo tiene dos formas de existencia: o está vivo o  está muerto.  La palabra Fe significa Creencia.  Si no se tiene creencia de que alguien está vivo, es porque se considera muerto.  Ni siquiera se utiliza el término Paradero Desconocido.  No dar fe de vida equivale a estar fallecido, de lo contrario, ¿por qué se suspende inmediatamente la pensión del jubilado si no es por el hecho de que los muertos no cobran? ¿A dónde habría ido a parar mi vida laboral y el resultado de mi trabajo de 37 años que aunque no alcanzaba para mantenerme, era una ayuda económica?
   Me dirigí a Muralla 1 donde me argumentaran que yo estaba reportada en ese estado desde el día 15 de Abril de este año, que desconocían por que causa, porque el Inspector era un hombre muy serio en su trabajo, pero que eso se resolvería en esa semana, pues era un martes y eso estaría listo el viernes siguiente.  En ningún momento me pidieron disculpa por el error cometido, ni siquiera una palabra esperanzadora de que después de matarme sin más ni más, podrían  hacer el esfuerzo por resucitarme en poco tiempo
  Volví el siguiente viernes, pero no fui sola, sino acompañada de un hijo, porque ya me sentía protagonista de la película “La muerte de un burócrata”,  entonces otra empleada que me atendió me dijo con la mayor indolencia y casi culpándome por estar viva, que eso sólo podría resolverse dentro de quince días o un mes e intentó explicarme todo el proceso burocrático que conllevaba.  Cuando terminó, mi hijo le contestó:
-          Todo eso que me explica está muy bonito, pero eso no lo entiende ni el bodeguero ni el carnicero, ni las empresas de luz y teléfono, por tanto, no nos vamos de aquí hasta que no le den su dinero a la vieja mía.
  Lo que se formó allí fue el acabose, gritos, lágrimas, llamadas por teléfono a dirigentes que no aparecieron nunca y por último acordaron llamar al inspector que me informó fallecida, el cual me pagó con el dinero de su bolsillo, previo recibo, la pensión del mes de Septiembre y aceptó pagar igualmente la de Octubre pues hasta Noviembre no quedaría habilitada mi tarjeta magnética con mi pensión.
    Regresé a casa y me dediqué a analizar mi situación. 
  Con un click de computadora había desaparecido de la faz de la tierra toda una historia laboral de  la vida de una trabajadora.  Con esa misma facilidad, podría desaparecer la propia trabajadora, cuando expuesta a epidemias y a plagas por las condiciones insalubres del lugar, enfermara inevitablemente, y después, la vida seguiría su curso.
  Volví a la escuela y después de pasar por el revoloteo de los murciélagos que se dirigían al matutino, me dirigí a la dirección para solicitar la cancelación de mi contrato.  Cuando bajaba las escaleras mientras los murciélagos volaban ruidosamente hacia sus aulas, vi a Ramón que subía las escaleras mientras parecía contar los peldaños con los pies.
-          Buenos días Ramón.
-          Buenos días Profe.
   Salí de la escuela sin ninguna nostalgia, sin ninguna añoranza docente. Me sentí libre por haber salido de un mecanismo económico indolente que daba  muerte con un click de computadora y luego se tomaba todo el tiempo del mundo en un proceso burocrático para resucitar al que nunca murió.  Decidí que la deuda del crédito con el banco quedaría pendiente después de mi muerte, si alguno de mis herederos no decidía asumirla, o de lo contrario el banco podría dar orden de retirarme  los equipos comprados. Después de mi muerte, ya no me harían falta. Me percaté que en realidad al no dar Fe de Vida para el seguro social, de una forma abismalmente negligente, superficial e indolente,  también habían dado muerte en mí a la profesora. 
Nota.-  Tres meses después, ya restituida mi chequera, recibí una notificación del banco en la que me comunicaban que debía presentarme en este a actualizar mi situación, pues debido a no haber abonado durante ese tiempo  las mensualidades correspondientes por la compra del refrigerador y el aire acondicionado, iba a ser demandada ante los tribunales.  Me presenté inmediatamente y después de dejar bien sentado que los muertos no pagan deudas, procedí a pagarla cuando supe que si no lo hacía, la administradora, que no tenía culpa de mi defunción, sería sancionada y tendría que pagarla de su propio dinero.
                                       
-           


Las “Hijas de la Acacia” Honramos a nuestro Apóstol.
Benemérita Logia “Hijas de la Acacia” N0.1 
Oratoria por el Aniversario 158 del natalicio de nuestro Apóstol  V.H. José Julián Martí y Pérez.


No escasean en estos tiempos quienes  aseveren  que  mucho  ya se ha hablado sobre  el  hombre que cayó en Dos  Ríos. Creo que no todos los  cubanos hemos logrado acercarnos  lo suficiente a este ser entrañable  que halló en la naturaleza  fuente de verdad  y  de vida.
Cuando Martí inicia en 1871 su primer destierro, tiene una visión insular del mundo. Profundos  y  variados  son los conocimientos  que obtiene.   Pero la dimensión  mayor  en su formación de hombre,  la adquiere durante su paso  por las tierras  que el llamo “nuestra América”. Su americanismo, deviene torrente cristalino empeñado en inundar  la conciencia  del prójimo.   Esto se percibe en las vertientes  que utiliza  para realizar  la obra  de educador  social, como la literatura, el periodismo y  la oratoria, donde crea una escuela en la que forma excelentes discípulos.   
También ejerció  el magisterio directo, faceta menos divulgada de su obra, que aprovechó  para educar e influir en  el corazón de la juventud, siempre abierta a la esperanza.
Una constante  en sus enseñanzas es  la  formación en  los  valores  morales necesarios a los niños  de nuestros  pueblos, vinculados al patriotismo y al americanismo.
En Martí  palpitaban virtudes  universales, como el sentimiento de la justicia, de la equidad, del sacrificio voluntario.   Un hombre dotado  de las cualidades  de un verdadero Apóstol. La entrega devota  a la causa que esgrimía era un deseo y, a la vez, un orgullo.
Es deber de  nuestra institución  tener como premisa los ideales  martianos, su espiritualidad religiosa  en  su expresión más sublime (llámese amor o misericordia)  tiene como características esa “capacidad de sacrificio”,  y ese  “desprendimiento”  que  desplegó en aquella dimensión  donde no hay lugar para el valor  del interés personal, donde las cosa  no se  deciden en  función de las perdidas  o los beneficios  que puedan  aportar ,  ni se miden  con la vara especulativa del  toma  y  dame.
Es difícil seguir los pasos firmes  de este tipo de gigante, pero,  el solo hecho de intentar alcanzarlo es en principio suficiente para empezar a obtener un poco de elevación espiritual.  Este es el camino que han  de trazarse todas las HH. que han decidido integrarse a nuestra fraternidad.  Es un camino estrecho, lleno de escollos pero no imposible de transitar si el propósito es  honrado, puro y desinteresado.  Es en este  “desinterés” donde está el honor de quien se consagra íntegramente a una causa.  Para Martí, el ejercicio del amor  y de la virtud entraña el  dolor, pero el dolor como fuerza para contrarrestar  las fuerzas del mal, las fuerzas destructoras  de la armonía universal que se manifiestan en la simulación en  la lucha por la vida, que  no es más que la carencia de virtud  de las almas más imperfectas que sedimentan en sí odio y rencor.
Nuestras sesiones  son parte de nuestro sacrificio en el empeño de superarnos para servir mejor a nuestra sociedad, a nuestra patria y es en la práctica el homenaje más efectivo que pudiéramos rendirle al más brillante y noble de todos los cubanos.
Muchas gracias.

Leído, por la Oradora de la logia N0.1, mentora  Yasmina Guerra Prado, Templo Gótico, Enero,  2011